Monólogo

4:47 p.m.



Creo que el tiempo privado es importante. 

Por ejemplo, aunque tengas amigos o pareja, hay momentos en que no quieres que nadie te moleste. 

Mientras miro por la ventana perdido en mis pensamientos con el estómago lleno, simplemente tengo sueño. En esos momentos, estando en mi silla favorita relajando mi cuerpo confortablemente, quiero disfrutar de este tiempo en silencio.

Creo que esto es un privilegio natural.

Aún así, la persona con la que vivo no parece entenderlo, y siempre he pedido de manera grosera y anticipada que me deje disfrutar estos momentos. Por ejemplo, después de cenar, el extiende su mano sobre mi panza como remando en un bote. Y aunque dentro de mi corazón yo pienso 'Déjame en paz!', yo me aguanto.

Mi compañero de cuarto demanda atención como un niño consentido, como un bebé que busca el regazo de su madre. Si yo lo pienso así, mi estómago tampoco sirve de nada.

También sucede que en veces no me gusta lo que prepara mi compañero de cuarto para comer. Yo pensé que no íbamos a vivir mucho tiempo juntos, y este mes, como siempre, la calidad de la comida ha sido mala. Con solo darle una mordida inmediatamente lo sé.

No se puede pensar que la diferencia entre 10 o 20 yenes no importe. Solo con eso, el sabor por supuesto, desde su textura hasta que lo vas pasando por la garganta, no cambia para nada.

Mi compañero de cuarto todas las mañanas desayuna pan, café y un huevo frito por lo que me he dado cuenta. Sin embargo, la calidad de esa comida varía de increíble a miserable. En ese aspecto, me gustaría entender más a mi compañero de cuarto.

Realmente, mi compañero de cuarto y yo hemos vivido de esta manera por 4 años. Pienso humildemente que es debido a mi manera educada con la que trato con el.

Por cierto, mi nombre es Repollo. Soy un gato.

Bueno, el susodicho compañero de cuarto, que en resumidas cuentas es mi dueño, por un gran tumor dentro de su cabeza, parece que pronto va a morir de una forma u otra. Yo no sabía esto hasta hace una semana, mi mismo dueño, justo seis días antes de ese día mientras iba camino a su trabajo en su bicicleta, cayó de ella y fue llevado al hospital. Ahí tomaron una foto del interior de su cabeza y el médico prontamente le dijo:

Usted dentro de poco va a morir.

Desde esta platica, mi compañero de cuarto quien es mi dueño y yo, el gato, tenemos estas memorias de esta última semana.

Los eventos de la semana pasada de mi dueño.



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